martes, 22 de enero de 2008

La princesa y la plebeya

Cuento de princesas para lesbianas, no siempre necesitamos un principe azul a nuestro lado.(Resumen de la historia "La princesa y la plebeya" )

Hace muchos, muchos años, nació la princesa mas hermosa de la historia de las princesas, era tan perfecta que podría relatar su belleza en miles de páginas agotando todos los adjetivos y metáforas que existen en el mundo. Todos los caballeros y príncipes del mundo deseaban casarse con esta mujer de fama lógicamente extendida por todos los reinos, de norte a sur, de este a oeste, de los reinados mas modestos a los reinados mas ricos y poderosos.

Pero esta princesa rechazaba todas las peticiones que recibía, absolutamente todas, nadie sabía la razón y esto, extendía rumores por todos los rincones, aunque a ella las criticas le daban igual.

-Me casaré por amor-decía.

Pero con tan variado elenco de pretendientes no se enamoraba nunca de ninguno y esto preocupaba a todos los que amaban a la princesa, ya que el amor hace feliz a las personas y como una mujer tan hermosa no era capaz de amar. Todo aquello era inconcebible

El herrero del castillo, tenía a su vez una hija. Era una mujer también muy hermosa y con mucho carácter ya que había sido educada para mantener la profesión de su padre, era la única hija del señor herrero y tenía un secreto, un sueño, un deseo, amaba a la princesa de sangre noble y mujer, un imposible, teniendo en cuenta las circunstancias.

Un día cansada ya de ver pasear a la princesa decidió hacerse una armadura y fabricar una espada, ligera como una pluma, pero resistente como la mejor mandoble del lugar, se vistió con esta armadura y cuando la princesa paseaba por los jardines del castillo se acerco a ella.

-Esto es para vos-dijo la hija del herrero entregando la ligera y hermosa espada.

-¿Para mí?-respondió la sorprendida princesa

-Si, yo no soy un rico príncipe, ni un guapo caballero, pero puedo protegeros y haceros feliz. Puedo enseñaros a reír, llevaros a conocer el mundo a lomos de mi caballo, puedo acariciar vuestros cabellos y vuestra piel con dulzura y puedo serviros, como llevo toda mi vida.

Dicho esto, la joven herrera se marchó con su padre y dejo a la princesa a solas en el jardín. La noble mujer paseo durante horas, por el castillo, por el lago, dio vueltas por los salones, y no paraba de sonreír, ya tenía su amor, nunca nadie había demostrado tal desfachatez, ni tal sinceridad y ese pequeño gesto hizo temblar el corazón de la hija del rey.

Se escapo a casa del herrero y trazaron un plan, disfrazaron a la fuerte muchacha de joven caballero, ensayaron sus modales e inventaron una historia para convencer al pueblo. Tan bien lo hicieron que a los pocos meses el obispo de la zona las casó.

Se alejaron del reino para que la herrera pudiese disfrutar de su feminidad y fueron felices para siempre, aunque tuvieron que vivir muchas aventuras que algún día serán relatadas en este blog.

4 comentarios:

marie dijo...

esta linda la historia me gusto.. en realidad ahi q arriesgarse si amas a alguien..! xD!! bueno... aki te dejo mi comemt..!! me encanta tu blog..!! att: MARIE..!! xD!!

clementine dijo...

Que imaginacion la tuya, me tienes enganchada a tus historias muy renacentistas y con un toque particular

china dijo...

me necanto este cuento teni que leerlo para una prueba si se que me boy asacr buna nota porque es muy facil de entenderlo jajajaj

Anónimo dijo...

Aaaaaaaaaahh! k hermoso descubrimiento acabo de hacer, Mil Gracias por hacer cosas como estas!!!!

palyginti kainas