jueves, 22 de octubre de 2009
La lampara mágica lésbica
Era un desierto recóndito y olvidado de los mapas, caluroso y mortal para todos aquellos que se atrevían a atravesar-lo sin conocerlo, aquel tenebroso lugar escondía un secreto fantástico y terrible, una lampara mágica lésbica. Muchos siglos han transcurrido desde que la lampara fue guardada en el centro de aquel imposible lugar y muchas leyendas surgieron a raíz de aquel descubrimiento. Hoy en día se dice que la lampara guarda a un genio y que si la frotas el genio cumple tres deseos pero existe otra leyenda que me relato una anciana hada en mis noches desveladas ante mi ordenador.
Una pareja de hermosas mujeres acababa de anunciar su matrimonio ante el consejo de ancianos del lugar, los ancianos conocedores del espíritu humano y de la fuerza de el amor de las jóvenes, a sabiendas de que la decisión iba a acarrear grandes criticas, utilizaron su sabiduría para aprobar aquel matrimonio diferente pero a fin de cuentas indiferente, en teoría, para el resto de miembros de la tribu. Las chicas no hacían daño a nadie compartiendo su felicidad y amor en sociedad.
Pero como eran hermosas y poseían una buena dote, muchos de los chicos en edad casadera se sintieron defraudados y con el orgullo herido, ante aquel amor no podían competir, no se trataba de fuerza masculina ni de traer niños al mundo mientras ellos se jactaban de cuantas veces habían tomado a sus esposas por la noches, en aquel nuevo matrimonio los hombres nada podían opinar. Algunos fantaseaban por las noches imaginando que participaban en las fiestas nocturnas de aquellas señoritas y se volvían locos solo de pensar en verlas desnudas, otros opinaban lo mismo que los ancianos y hasta les parecía bien aquella unión, pero un grupo decidió tomar cartas en el asunto las mujeres tenían que estar disponibles para sus harenes particulares.
Las chicas ajenas a tal revuelo disfrutaba como cualquier otro matrimonio de sus primeros días de casadas. Todas las noches encendían una lampara y ante aquella mágica y tenue luz se demostraban con caricias y mimos cuanto amor se procesaban entre ellas. Llego un momento en que aquella lampara se convirtió casi en un ritual de pareja para ambas, llegaron incluso a dibujar unas alianzas en la base de la misma como símbolo de aquella unión. La mecha de aquella lampara guiaba sus sentimientos en el medio de la oscuridad, como si fuese una estrella brillante en una noche oscura y sin luna.
Los malvados hombres y algunas envidiosas mujeres decidieron entrar una noche en casa de las amantes para castigarlas y torturarlas delante de todo el mundo, solo por demostrar que ellos llevaban la razón, no podían consentir tener algo tan diferente en su comunidad ya que no lo conocían, por ello lo temían y lo envidiaban. Cargados de antorchas y mazos para poder apalearlas irrumpieron en el lugar donde las lesbianas disfrutaban con la luz de la lampara profiriendo insultos y amenazas de todo tipo. Las encontraron abrazadas, sin miedo, actuando como si nadie hubiese entrado en su casa canturreando una melodía que parecía ser una canción de amor. Los hombres las insultaron de nuevo pero ellas continuaban a lo suyo como si nada sucediese. De pronto alguien lanzo una piedra contra la lampara creyendo que con el ruido y la oscuridad las mujeres se acobardarían.
Algo sucedió, las amantes se convirtieron en dos hermosas palomas salieron de la casa sobrevolando las cabezas de sus agresores y de la lampara surgió un genio que lanzo una maldición a todos aquellos que buscaban su felicidad dañando la de los demás. Pasaron años desde aquello y los que habían empuñado las antorchas aquella fatídica noche tuvieron problemas en su matrimonio, con sus negocios e incluso con sus amigos, jamás llegaron a conocer la felicidad. Las mujeres regresaron al lugar cargadas de riquezas y con una gran familia basada en el amor, para que aquello no se repitiese jamás llevaron la lampara al desierto y toda aquella lesbiana que la frote podrá cumplir un deseo. Pero de eso ya se ha escrito demasiado, todo el mundo (sobre todo las lesbianas) sabe lo que se puede conseguir frotando...
Etiquetas: lesbianas, cuento, homosexuales
miércoles, 21 de octubre de 2009
Amor de convento (part II)
Segunda parte de amor de convento, nadie es quien de decirnos a quien debemos amar...
Los primeros días nuestra protagonista disfruto de las comidas familiares, las charlas con su madre y las correrías con sus amigos del pueblo que la fueron informando de todo lo ocurrido durante aquel curso. Todo parecía perfecto pero algo dentro de ella hacía que se siéntese triste y desmotivada, extrañaba tanto a su intima amiga que a veces incluso ni si quiera le apetecía comer, se sentía mal porque con la distancia acababa de descubrir que amaba a su compañera y eso no era posible. No podía convertirse en aquello que esperaban sus padres de ella los hijos, el marido, la iglesia... Ni si quiera se imaginaba besando o acariciando el suave cuerpo de aquella joven con la que soñaba todas las noches. Dios es amor, no podía ser pecado amar con tanta fuerza a otro ser aunque fuese una mujer se decía a si misma.
Cansada ya de la monotonía veraniega, se atrevió a escribir una carta a su amada describiendo todo aquello que sentía, deseando por un lado no ser rechazada y por el otro que nadie encontrase aquellas palabras en aquel papel por todo lo que se le podía venir encima, nadie podría entender porque ella prefería a una “débil mujer” a un hombre que la mantuviese y la protegiese de aquel, se supone, malvado mundo. Lo terrible era no poder besar a la persona que ella realmente amaba.
No obtuvo respuesta a aquella carta, pasaron días e incluso semanas y cuando se dio cuenta ya estaba de vuelta con el rosario en la mano y el ángelus por las mañanas. Los primeros días y conocedora de el afán de las monjas por controlar todo lo que sucedía en el convento se comporto bien, no se movía de su catre por las noches, hacía todos los ejercicios de oración y meditación que le encomendaban e incluso se presentaba voluntaria para trabajar en la cocina de manera que se gano la confianza de las hermanas. Cuando llego el momento se escapo por la noche al rincón donde la esperaba su amada.
Durante minutos se miraron fijamente a los ojos sin mediar palabra manteniendo una distancia prudencial, tenían tanto que contarse y tanto miedo a decirlo que no sabían como expresarlo, una vez más, el instinto hizo de mediador entre ellas se besaron como ninguna de aquellas mujeres del convento jamás habrían podido imaginar. Sintieron una mezcla de ternura, pasión y miedo que no podrían olvidar el resto de sus vidas y casi de lo hermoso que fue aquel beso escucharon los cantos de los ángeles alabando aquel amor profundo y lésbico que se acababa de consumar en aquel beso de novela romántica.
Pero ellas sufrieron, sufrieron por tener que ocultarse de sus familias, de sus tutoras, de sus compañeras . Sufrieron por tener que romper los tabús que las habían rodeado durante toda su vida. Sufrieron porque les habían contado que era pecado amar a un ser de el mismo sexo aunque fuese amor y todos los seres hijos de dios, pero su sufrimiento las unió más porque lucharon juntas, crecieron juntas y cada beso a escondidas las elevaba a un estado de armonía que dudo mucho que alguien que niega que el amor dos personas sea natural, lo sintiese en su vida.
Ellas ganaron en felicidad porque encontraron el amor y su aventura de juventud se convirtió en amor en la vejez, aunque a algunos no les guste no se puede luchar contra lo natural, no se puede luchar contra la elección de amar a una mujer libremente, aunque suene utópico ¿alguien conoce algún sentimiento más fuerte que el amor?
martes, 20 de octubre de 2009
Amor de convento (Part 1)
Hace no demasiado tiempo en un lugar no demasiado lejano una hermosa joven fue enviada a un convento de monjas para aprender buenos modales, educación y de paso ver si las hermanas y el acercamiento a Dios templaban el corazón de aquella indomable mujer. Para los padres de la chica, esta debería de convertirse en una perfecta dama dedicada a las tareas del hogar para encontrar un buen marido que la quisiese y traer hijos a este mundo, porque eso es lo que la iglesia dice que debe ser el amor natural y placentero que colma los corazones de felicidad.
La hermosa joven no entendía donde se encontraba el pecado de amar a alguien, de entregarse de tal forma que dos cuerpos se fundiesen hasta convertirse en uno como ella había leído en aquellas novelas románticas, no entendía porque la obligaban a rezar el rosario, a taparse el pelo y a decir que tenían que ayudar al prójimo cuando se castigaba a la gente que pensaba de manera diferente, nuestra joven no entendía el porque si todos eramos hijos de dios las mujeres no podían oficiar la misa y no sabía que tal crimen había cometido para estar encerrada en aquel aburrido lugar.
Después de varios castigos y muchos debates teológicos nuestra chica aprendió que era mejor no llevarles la contraria así que decidió decirles que si a todo, era menos problemático buscar una forma de huir aunque fuese por algunas horas de la madre superiora y de sus compinches. Por las noches se levantaba de su catre mientras el resto de chicas dormía y se escapaba la biblioteca a leer libros prohibidos (como los de anatomía y ciencia) o al campo que estaba al lado de la capilla a contemplar la luna y las estrellas soñando con poder ser libre algún día.
Una noche se vio sorprendida por una de sus compañeras que haciendo lo mismo que ella también hacia novillos por las noches. Guardando el secreto de sus escapadas nocturnas se hicieron muy amigas. Se dejaban notas en las taquillas, fijaban un horario para escaparse juntas y recorrer los pasillos del tenebroso convento y con timidez leían algunas revistas para adultos a sabiendas de que si las monjas las descubrían leyendo aquello como mínimo las excomulgaban.
Aquellas revistas provocaban reacciones desconocidas para ellas, se les aceleraba el corazón, sentían una extraña humedad entre las piernas, y tenían unos golpes de calor tales que algunas mañanas se veían obligadas a darse largas duchas de agua fría... Sin darse cuenta y sin saber que sucedía las chicas comenzaron a espiarse mutuamente, buscaban el cruce de miradas en las aburridas misas e inconscientemente sus cuerpos dejaban de mantener aquella distancia de amistad para abrazarse, aunque fuese de manera inocente, por las noches. Incluso, aunque esto jamás se lo reconocerían entre ellas, su instinto las llevo a ambas a acariciarse cuando regresaban de sus escapadas, a solas, en sus camas, descubriendo sensaciones de placer y espasmos que solo podían ser un regalo e invención de Dios...
Llegaron las vacaciones y cada una se marcho a su casa a disfrutar de su familia y de sus amigos, el convento no le gustaba a ninguna de las dos así que el hecho de estar separadas en verano en un principio no les iba a suponer ningún trauma, a fin de cuentas ellas tan solo eran amigas....
CONTINUARÁ...
sábado, 10 de octubre de 2009
La hormiga rebelde
Para ir abriendo boca y recuperando el hábito de escribir os dejo una pequeña historia...
He tenido que recorrer un largo camino hasta llegar aquí, he peleado con gigantes de grandes dimensiones, he luchado contra grandes sistemas patriarcales y capitalistas que intentaban alienarme para alejar cada vez más mi ansiada meta, me he visto obligada a ser una activista revolucionaría para poder tener acceso a una educación libre que me permitiese elegir mi camino libremente y todo esto ha sucedido porque nací siendo una hormiga obrera lesbiana. Incluso tengo un póster de “Hormigantz” en mi habitación al lado de la cama, un gran ejemplo a seguir por todas nosotras.
Cuando mi madre me trajo al mundo con mis hermanas ya nos explico que jamás seríamos reinas, que nuestro destino era trabajar para la comunidad y casarnos con un buen obrero, cuidar y rendir pleitesía a la familia real y como no traer más hermosas hormiguitas como nosotras a este mundo. He de reconocer que esto al principio no me disgustaba demasiado, hasta que la conocí a ella. Tropecé con mis patas una tarde de trabajo mientras nos organizábamos para llevar al hormiguero un suculento y enorme trozo de pan, todos continuaron su trabajo, porque era lo que debían de hacer, menos ella.
Ella era una hormiga hermosa, joven y muy diferente a las demás. Llevaba los labios pintados de un color intenso y provocador, sombras de colores en los ojos y una ropa ajustada que mis jóvenes ojos jamás habían visto antes. Ella rió a carcajadas al ver mi cara de asombro con su aspecto y yo como joven aprendiz no podía hacer mas que preguntarle donde había aprendido todas aquellas novedades como el maquillaje, la ropa, su manera de hablar y esa forma de hacer las cosas diferentes a los demás.
Me enseñó el mundo exterior los grandes y enormes muros que nos separaban de otros seres hermosos como las abejas y descubrí que yo no quería ser una hormiga obrera esclava.
Como no podía ser menos me enamoré locamente de aquella belleza libertaria y tuve la suerte de poder besar aquellos pintados labios además de averiguar cuanto podía llegar a disfrutar una hormiga en el juego de la cama. Con ella también aprendí a sufrir a darme cuenta de lo hermoso que puede llegar a ser el mundo y de lo crueles que son las hormigas cuando no entienden que la libertad de los demás no significa que se les ataque por sentir de una manera diferente. Como todo amor de juventud mi hormiga libertaria se perdió en el camino, pero eso ha hecho posible que ahora tenga una reina que acompañe mi camino diario y que con mi lucha de hormiga obrera acompañada de muchas otras como ella, la sociedad sea un poquito mejor.
Ahora con mi reina lucho por tener un hogar, un espacio donde la única norma sea rodearnos con nuestras patas todas las noches, así que desde aquí os animo a romper con lo que no os hace feliz, siempre encontrareis una hormiga reina que acompañe el camino, o un grupo de abejas que os ofrezcan amistad.
viernes, 9 de octubre de 2009
Te deseo (declaración lésbica)
Es hermoso desear a alguien, las cuenta cuentos también tenemos deseos adultos... Te Deseo.
Te deseo, deseo cada poro de tu piel, cada curva, cada gota de humedad que acaricia tu piel... quiero sentir tu aliento rozando mis labios, tus manos acariciando mis senos, mi lengua recorriendo cada rincón de tus sensuales curvas de mujer. Me encantaría descubrir nuevos lunares, nuevos huecos ocultos, recorrer tus cicatrices, tus perfecciones. Déjame impregnarme de tu olor, perderme en lo más oculto de tu cuerpo donde tu perfume es tan particular, permiteme volverme loca de tu placer contigo, deseo sentir tus convulsiones debajo o encima de mi cuerpo ya me da igual como, te deseo.
Cada noche que paso contigo me devuelve a la vida real, a la vida de las noches mágicas, de las sabanas blancas revueltas, de la cama sin hacer a las cuatro de la mañana, del café de desayuno a las tres de la tarde. Regreso a mis mágicas pero reales noches, donde los osos de peluches se convierten en nuestros amigos, donde las almohadas nos hechizan con embrujos libidinosos, noches donde las gotas de agua nos saludan alegres en la ducha para celebrar como nos empapamos con jabón y mezclamos nuestra esencia con ellas. Te deseo para sentir eso y mucho más.
Sé que esta noche es mágica porque voy a entregarme a ti, voy a compartir mis secretos contigo, vamos a descubrir cuanto de profundo puedes llegar a penetrar en mi vida y algo más, cuanto tiempo puedo bucear entre tus piernas mientras suspiras. Deseo invocar a todos los seres mágicos que ayudan a mantener viva esta relación para que me ayuden a encajar en esta difícil tarea nocturna, dos tribadas deseosas de averiguar cuanto más pueden llegar a sentir cuanto más desean seguir, cuantas noches después a solas seguirán deseando intercambiar ese néctar mágico que tan solo asoma en caso de amor y pasión extrema.
Deseo que sigas leyendo, deseo seguir soñando para ti, deseo sentirte cada vez más, deseo ver tu cuerpo esta noche y el resto de de mi vida, deseo acompañarte en el fantástico camino de la vida para bien y para mal como siempre, desde que estamos juntas. Deseo llenar tu corazón con lo único que te puedo ofrecer mi amor, mi vida, mi alma. Deseo seguir fabricando sueños para compartir porque mi vida real eres tu, mi sueño eres tu y mi pasión desbocada de lesbiana enamorada eres tu.
Una noche me secuestro un ogro perverso que hizo que me alejase de ti, tu amor me trajo de regreso y ahora las elfas nos protegen de todo mal. Soy una mujer que ama y desea a otra mujer, permiteme seguir deseándote como mínimo durante 80 años más, porque estoy deseando fundirme contigo en la cama para disfrutar de una vida rodeada de seres mágicos. Te amo.



